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Normalmente se asocia la cerveza a una bebida para refrescar o para tomar sola en una cervecer韆 o en casa, pero cuando llega la hora de la comida, sobre todo en los restaurantes, casi siempre se tiende a elegir vino. Quiz醩 el motivo fundamental sea que la selecci髇 de cervezas en los restaurantes es muy limitada, por no decir inexistente. La mayor韆 de los restaurantes en Espa馻, incluso los que cuentan con una buena carta de vinos, s髄o ofrecen dos o tres cervezas a elegir, que adem醩 siempre son del mismo estilo, lager rubias y frias, siendo la mayor diferencia entre ellas el dise駉 de la etiqueta. Ante esta pobre selecci髇, poco podemos hacer para acompa馻r una buena comida. Pero cuando estamos en casa, s podemos disfrutar de una de las variadas cervezas del Club con nuestras comidas favoritas. Para los que hasta ahora no se hayan decidido a comer con cerveza, les ofrecemos cuatro motivos. En primer lugar, la cerveza es m醩 refrescante y quita m醩 la sed que el vino. Esto es muy importante en el caso de comidas muy picantes, especiadas o platos pesados y con mucho sabor. Como segundo motivo, la cerveza ofrece una mayor variedad de sabores y estilos y hay mucha m醩 diferencia de sabor entre los distintos estilos de cerveza que entre los del vino. Esto hace que haya m醩 posibilidad de elegir una cerveza para una comida determinada. Adem醩, los buenos vinos, normalmente tienen un acabado muy largo, que a veces pueden interferir con el sabor de un plato. El tercer motivo es que la cerveza tiene menos alcohol y menos calor韆s que el vino, lo que permite no acabar una comida con una sensaci髇 de medio ebriedad si consumimos la misma cantidad. Y como 鷏tima raz髇, la cerveza cuesta menos que el vino. Hasta las cervezas de mayor calidad y que m醩 nos pueden agradar son mucho m醩 asequibles que cualquier vino de calidad, que puede tener precios desorbitados e incluso costar m醩 que la propia comida.
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